FLORA
Las plantas de tabaco fueron reconfiguradas genéticamente para emitir vapores fluorescentes que reflejan cuatro emociones fundamentales: alegría, tristeza, ansiedad y enojo. Estos humos no contaminan: funcionan como un sistema orgánico de lectura emocional colectiva, capaz de transformar el estado afectivo de la ciudad en color, luz y atmósfera.